Ser o no Ser
14.09.2012 10:07Como el príncipe de una historia antigua y lejana llega Artur Mas a Madrid y representa las dudas existenciales de un sentimiento, y asume el reto sin demasiado convencimiento. Pues si... pero no, de un futuro incierto que determina la existencia y vulnerabilidad frente a su propio destino.
No debe ser fácil ser presidente de una comunidad autonómica de España, llegar a Madrid y explicar el "Saxo Grammaticus Danicae" vivido en cataluña esta semana. Apareció la realidad, la inmunda y oscura realidad, que invade los corazones de todo el reino, y frente a esa locura, surgió la duda. Por qué es algo más profundo que el odio que se pueda sentir hacía el depositario legítimo del legado de tus antepasados y el amor a tu tierra, dentro hay una ambición por hacerse con el legado y dirigir ese destino.
Me dirijo al monumento a Rafel Casanova y llegando a escasos metros escucho: "Si, hay mucha gente,es una pasada._Menuda flesta!!. Espera que hay un monumento lleno de flores muy bonitas, a ver que es? " una conversación telefónica entre unos asistentes a la diada. Entretanto surgen del portal de un pequeño hotel tres jóvenes inglesas, con ganas de fiesta. Van engalanadas de arriba a abajo, vestidos cortos y ajustados, decoración exagerada y ganas de conquistar una ciudad atractiva y festiva. Justo cuando pasa un grupo de exaltados manifestantes, con banderas amarradas a palos de escoba, cañas de pescar y toda clase de artilugios, a cual más exagerado y extensible para gloria de sus compañeros de viaje. La cara de estupefacción era digna de haber presidido las portadas de los diarios. El ilusionante paséo se convirtió en todo un acotecimiento, eran testimonio mudo de lo que estaban viendo, sin acabar de digerir las hamburguesas del almuerzo.